Hablando en Serie

Blog de Sandra Brogioni acerca de series de TV

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Archivo para: Junio 2008, 12

12.06.08

“Sex...” es mejor en la TV que en el Cine

Para a quien le gustan las series de TV, la posibilidad de verlas en el cine siempre acaba creando una gran expectativa, pero la mayoría de las veces, la pantalla grande solo sirve para comprobar el dicho popular que dice: “los mejores perfumes siempre están en los menores frascos”.


Las 4 amigas que inspiraron a mujeres en todo el mundo
Crédito: Divulgación

Sex and the City se estrenó hace diez años y acabó influenciando a una generación entera de mujeres en todo el mundo. Nosotras acompañábamos las vicisitudes de las cuatro amigas americanas, como se hiciésemos parte de un mismo grupo. Cada una se identificaba, o era identificada, con algún personaje o, peor, se identificaba con alguna situación presentada en los episodios (sobretodo aquellas de “rechazo” u otras desilusiones amorosas).


Manhattan es la "quinta" amiga
Crédito: Divulgación

Y después, se contaba con todo el glamour de Manhattan, los “cosmopolitas”, los restaurantes de moda, la moda, las galerías de arte y la supuesta buena vida del primer mundo. La serie fue un éxito inmediato y sirvió hasta de tema para estudios sociológicos sobre la mujer a fines del siglo XX. Ella ya había conquistado la independencia profesional, económica y ahora conquistaba también la independencia sexual. Hubo hasta quien bromease diciendo que Carrie (Sarah Jessica Parker), Samantha (Kim Cattrall), Miranda (Cynthia Nixon) y Charlotte (Kristin Davis) serían 4 mujeres heterosexuales que vivían como 4 hombres gays.


Carrie y Big: 10 años de relación
Crédito: Divulgación

En 2003, cuando se anunció que aquella sería la última temporada, a pesar de aquella tristeza que siempre sentimos cuando alguna cosa buena acaba, imaginé que tenía sentido. Las cuatro amigas ya habían pasado por prácticamente todos los tipos de relación posibles. Lograron novios mayores, menores, más ricos, más pobres, relaciones de solo una noche, hombre con buena cama, hombres pésimos en la cama y hasta una pitada en el lesbianismo.

Ya era hora de terminar, y al final, así como en toda novela, las cuatro acabaran felices con sus respectivos pares. Miranda tuvo un hijo y se mudó para Brooklyn con su marido, Samantha, después de enfrentar un cáncer, hizo pareja con su bonito pretendiente bastante más joven que ella. Charlotte encontró un príncipe y Carrie finalmente se rindió a Big (Chris Noth), o sea, a pesar de todas las aventuras, al final el amor romántico acabó llevando lo mejor. Nada en contra, la ficción está ahí para eso.


Vestido de novia Vivienne Westwood
Crédito: Divulgación

Cuando se anunció el año pasado que Sex and the City se convertiría en película, quedé exultante. ¡Que bueno, poder ver a las 4 de nuevo y encima en la pantalla grande! Pero confieso que el resultado quedó lejos de mis expectativas. La película es larga, 140 minutos, lo que en el caso de Sex and the City sería prácticamente media temporada, y el merchandising de las grifes más famosas llega a ser irritante. Si, grifes famosas también aparecían en la serie, y gracias a eso más mujeres conocieron su vocabulario, pero dos horas y tanto de eso, cansa.


Gusto no se discute...
Crédito: Divulgación

Con relación al guión en sí, algunas actitudes de las protagonistas son tan extrañas que me veo en la dura condición de tener que estar de acuerdo cuando los hombres dicen que somos todas locas, pero no voy a explicarlo aquí para no estropear el placer de quien aún no fue al cine. Solo sé que cuando el último episodio de Sex and the City fue al aire, pensé: “esta es una serie que quedará en la historia”. Cuando la película terminó, pensé: “voy a comer un Big Mac”.