A nadie le gusta que lo llamen de “nerd”, pero las bromas de The Big Bang Theory acaban sirviendo de termómetro para que cada uno vea su grado de “nerdice” y no tenga la menor vergüenza de admitirlo.
Elenco excelente y bromas inteligentes Crédito: Divulgación
The Big Bang Theory, cuya primera temporada acaba esta semana, fue la gran sorpresa del año en materia de sitcom. El término “nerd”, antes de uso exclusivo en países de lengua inglesa, que designa aquel estudiante inteligente, metódico y muy tímido, principalmente en el trato con las muchachas, acabó siendo adoptado por los jóvenes del mundo entero y no existe uno que le guste ser llamado como tal.
Sheldon: trekker perfecto con pinta de C3PO Crédito: Divugación
El nerd también tiene un tipo físico característico: no es bonito, no hace parte del equipo de fútbol de la escuela y no se preocupa con la moda. Y el nerd solo tiene amigos tan nerds como él. ¿Cómo hacer una comedia usando 4 personajes tan especiales? La fórmula es tan simple como E=MC2: encuentre un elenco a medida, haga bromas envolviendo conceptos científicos de fácil entendimiento para aquellos que llegaron por lo menos hasta el segundo año de la enseñanza media, adopte elementos de la cultura pop y... ¡adelante!
Leonard (Johnny Galecki), Sheldon (Jim Parsons) Howard (Simon Helberg) y Rajish (Kunal Nyyar) son los cuatro amigos nerds, cada uno con su estilo propio. Leonard es el nerd más próximo de lo “normal”. A él le gusta Penny (Kaley Cuoco), la vecina linda y simpática, pero no tiene coraje de aproximarse, y cuando lo intenta, no tiene el menor juego de cintura y siempre acaba siendo rechazado.
Cultura pop y física: mezcla fina Crédito: Divulgación
Sheldon es tan nerd que para mí es la versión en carne y hueso del C3PO de Star Wars. Su vida es la ciencia pero al mismo tiempo tiene comportamientos que muchas veces pueden ser comparados al de un chico de 8 años. Howard y Rajish son los actores secundarios indispensables en cualquier sitcom. El primero “se cree” y hace de todo para aparecer, el otro sufre de una disfunción que lo deja simplemente mudo cuando se encuentra frente a una mujer bonita.
Lo más interesante es qué, a pesar de toda esa exacerbación, que es justo donde está el humor, el comportamiento de los 4 puede aparecer, en pequeñas dosis, en la vida de cualquiera sea nerd o no. ¿Qué hombre alguna vez no hizo algo tonto cerca de una mujer bonita, o no se dio cuenta que la muchacha quería y dejó pasar la oportunidad?
Y en el medio de eso, para el deleite de hombres y mujeres que no odiaban tanto las clases de física y química o entonces fueron (o aún son) fan de series como Star Trek o películas B de ficción científica, entran las citaciones.
La máquina del tiempo: icono sci-fi de los años 60. Crédito: Divulgación
Una de las mejores bromas fue Sheldon, en un Baile de Disfraces, vestido con un sobretodo a rayas negras y blancas. Todos imaginaron que estaba disfrazado de cebra, pero la verdad estaba disfrazado de “efecto doppler”.
Otro episodio genial fue cuando los 4 compraron, por Internet, una réplica de la máquina del tiempo usada en el filme homónimo, gran obra de ficción científica de los años 60. Ellos creían que se trataba de una miniatura, pero le entregaron la máquina en tamaño natural. La situación que ya era absurda se transforma en surreal cuando los 4 comienzan a usar la máquina como si funcionase de verdad.
The Big Bang Theory es un buen termómetro para mostrar al nerd que existe dentro de cada uno, y si usted no entiende por lo menos una broma de algún episodio, significa que: no asistió TV en la infancia, nunca leyó La Máquina del Tiempo, La Guerra de los Mundos o El Señor de los Anillos, no le gusta ningún héroe de las historietas de Marvel, nunca vio Star Wars, y no se hacía idea de quienes sean los romulanos. Pensando bien, ¡vivan los nerds!