El mes pasado, Gossip Girl ganó una de las tapas de la revista americana New York Magazine con el siguiente título: Best Show Ever (El mejor show de todos los tiempos). Si es o no la mejor serie, está abierta la discusión, pero que es una delicia asistir, no hay duda.
El blog de Gossip Girl. Chusmeríos fuertes todos los días. Crédito: Divulgación
Josh Schwartz, el creador de la serie, está repitiendo la fórmula de su primer gran éxito, The O.C. donde jóvenes ricos, lindos, intrigas de amor y sexo y frases que difícilmente saldrían de la boca de alguien de entre 15 y 17 años hacen el deleite de los espectadores jóvenes, a los que les gustaría ser como los personajes, y de los mayores que consiguen darse cuenta de la ironía de fondo que existe en cada diálogo. Los propios títulos de los episodios siempre hacen una relación con películas famosas de Hollywood, como por ejemplo, “Víctor/Victrola”, “The Blair Bitch Project”, “Desperately Seeking Serena”, y por ahí va.
Al transferir la acción de la soleada Orange County para Manhattan, parece que todo adquirió un aire más cínico. Un personaje que hace de villano en un episodio, puede aparecer en otro haciendo una buena acción, o también lo contrario. Y no hay comparación entre los ricos de Nueva York y los de California. Claro que como en The O.C., lo que no falta en Nueva York son las fiestas. Episodio por medio, los personajes se encuentran en fiestas black-tie, regadas con champagne y caviar.
Dan y Serena, pareja dentro y fuera de la pantalla. Crédito: Divulgación
En Gossip Girl, la pareja central está compuesta por Serena (Blake Lively), riquísima y con un pasado nebuloso, que envuelve alcohol y drogas, algo aún no explicado totalmente, y Dan (Penn Badgley), un muchacho con poder adquisitivo menor, que vive con su papá y su hermana en un loft descolado en Brooklin.
Blair y sus amigas. Alta costura para ir al colegio. Crédito: Divulgación
La mejor amiga de Serena es Blair (Leighton Meester), que se comporta como la reina del secundario de lujo y vive cercada por una corte de patricias aduladoras, que entre un comentario y otro se preguntan si a la noche saldrán usando el “Chanel” o el “ Dulce”. Ellas están siempre en los lugares más de onda, con modelitos de las nuevas colecciones de los estilistas más famosos y actuando como se supone que la niñas ricas y mimadas deben actuar.
Los chismes llegan por el celular. Crédito: Divulgación
La serie muestra también cómo las nuevas tecnologías dieran un upgrade en el quesito “chisme de escuela”. Los celulares están siempre listos para hacer clic en una foto comprometedora e inmediatamente pasarla para toda la escuela. El boca a boca es cosa del pasado, y hoy todos saben todo al mismo tiempo, y la muchacha chismosa del título se convierte en una especie de entidad, una central de chismes que recibe y los repasa para toda la comunidad inmediatamente.
Josh Schwartz, necesita tomar cuidado para no cometer el mismo error de The O.C. Así como en la serie anterior, en Gossip Girl todo sucede muy rápido y en cada episodio hay algún tipo de revelación bombástica. Estos últimos episodios de la primera temporada están siendo particularmente reveladores. Si continua así, puede ser que falte asunto para las próximas temporadas, pero por ahora es imperdible.